Entradas

Mostrando entradas de 2019

La Santísima Trinidad

Imagen
La Trinidad no es un misterio lejano. Es muy cercano a nosotros. Son las tres personas más íntimas a cada uno de nosotros. Dios es “intimior intimo meo” (más íntimo que yo mismo) como decía San Agustín. Viven en nosotros como en un templo.


En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu fuimos bautizados, y en su nombre se nos perdonan los pecados; al comenzar y al terminar muchas oraciones, nos dirigimos al Padre, por mediación de Jesucristo, en unidad del Espíritu Santo. Muchas veces a lo largo del día repetimos los cristianos: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
San Josemaría, en los últimos años de su vida, leía con interés tratados sobre la Santísima Trinidad. Se lo pedía su alma, que quería conocer mejor este Misterio central de nuestra fe.
« - - Dios es mi Padre! - Si lo meditas, no saldrás de esta consoladora consideración. » - - Jesús es mi Amigo entrañable! (otro Mediterráneo), que me quiere con toda la divina locura de su Corazón. » - - El Espíritu Santo es mi …

Acción santificante del Espíritu

Imagen
En la víspera de la Solemnidad de Pentecostés, llegamos al tercer aspecto de la acción del Espíritu en la Iglesia. En esta ocasión nos referiremos a la acción santificante del Espíritu en las almas que son Templo del Espíritu Santo y preparan la Nueva Jerusalén.

Ahora, mientras vivimos en esta tierra, ya preparamos el Banquete celestial, las Bodas del Cordero. De hecho, cada vez que participamos en la Santa Misa, estamos metidos en la Liturgia celestial. Cada vez que comemos el Cuerpo del Señor, tenemos en nosotros una prenda de la vida futura.
En la Eucaristía, hecha posible por la invocación del sacerdote al Espíritu Santo durante la epíclesis de la Misa, es donde con mayor verdad y profundidad nos sumergimos en la Vida Eterna, la Nueva Vida que Cristo nos ha ganado con su Resurrección y Ascensión a los Cielos, y que nos otorga por la acción del Espíritu Santo.
El Cuerpo y la Sangre de Cristo, bajo las especies sacramentales del pan y del vino, nos proporcionan la Gracia del Espí…

Discernimiento

Imagen
En el post anterior (25 de mayo) analizábamos el anuncio del envío del Espíritu Santo. Jesús, en el Cenáculo, explica a sus discípulos quién es el Espíritu Santo, que procede del Padre y del Hijo, y les llevará a la Verdad completa.


Hoy, en la víspera de la Solemnidad de la Ascensión del Señor, nos detendremos a meditar sobre otro aspecto de la acción del Espíritu: su modo de actuar en las almas y la importancia de saber oír su Voz y discernir cuándo es auténtica, especialmente en relación con los demás.
En la lectura de los Hechos de los Apóstoles que hemos hecho durante el Tiempo Pascual, observamos la docilidad con la que los apóstoles reciben las mociones del Espíritu. No hay página de este Libro del Nuevo Testamento en la que no aparezca la acción fuerte y suave, al mismo tiempo, del Espíritu.
Actúa en el Colegio Apostólico (por ejemplo, en el Concilio de Jerusalén) y también de modo personal en los primeros cristianos. Lo hace de modo extraordinario (don de lenguas, de profec…

El Don del Espíritu Santo

Imagen
A partir de ahora, al finalizar el Tiempo Pascual, nos iremos preparando de modo más inmediato para celebrar las Solemnidades de la Ascensión del Señor y de Pentecostés.


Mañana, Sexto Domino del Tiempo Pascual, las Lecturas de la Misa se centran en el Espíritu Santo o, al menos, las tres mencionan su papel fundamental en la vida cristiana. No es una sorpresa esa mención para nosotros pues, dentro de 15 días celebraremos la Solemnidad de Pentecostés y, a partir del próximo jueves, muchos cristianos tratamos de vivir el Decenario al Espíritu Santo como preparación a esa gran fiesta de la Iglesia.
Las tres Lecturas de la Misa están tomadas del Evangelio de San Juan (Evangelio), de los Hechos de los Apóstoles de San Lucas (1ª Lectura) y del Apocalipsis de San Juan (2ª Lectura).
Cada una de estas Lecturas nos da pie para reflexionar sobre tres aspectos o enfoques sobre la acción del Espíritu Santo en la Iglesia y en nuestras almas:
1°) Elanuncio de Jesucristo en la Última Cena: de una m…

Devoción a la Eucaristía

En este blog queremos dejar constancia de la devoción eucarística de dos mujeres. Una que vivió entre 1916 y 1975 (Guadalupe), y otra que vive aún y recibe mensajes para nuestros tiempos (Marga). 


Hoy, en Madrid, será declarada “beata” Guadalupe Ortiz de Landázuri y Fernández de Heredia, una Numeraria del Opus Dei que nació en Madrid el 12 de diciembre de 1916. Por eso sus padres le pusieron el nombre de “Guadalupe”.
La Providencia Divina quiso que, con el paso de los años, pidiera la admisión en el Opus Dei como una de las primeras Numerarias de la institución fundada por San Josemaría Escrivá de Balaguer el 2 de octubre de 1928. Y también fue la Divina Providencia quien determinó que Guadalupe fuera, junto con otras dos Numerarias españolas, quien comenzara la labor apostólica en México en 1950.
Guadalupe estuvo en México sólo seis años, pero fueron suficientes para dejar una honda huella en muchas mujeres que recibieron el influjo del mensaje que llevaba la Obra en su expansión por…

Corresponder a la propia vocación

Imagen
Mañana, en toda la Iglesia, celebramos la Jornada Mundial de Oración por la Vocaciones. El Papa Francisco preparó un mensaje, el 31 de enero pasado, para la Jornada de este año 2019.

El lema es sencillo: “la valentía de arriesgar por la promesa de Dios”. El Papa, en su mensaje, toma como ejemplo la llamada a los primeros apóstoles, Pedro, Andrés, Juan y Santiago. Están en el Mar de Galilea. Son pescadores. Arreglan sus redes. Entonces, el Señor les hace una promesa: “Os haré pescadores de hombres” (Mc 1, 17). De esta manera, Jesús “rompe la parálisis de la normalidad”.
La normalidad, la vida ordinaria de cada uno de nosotros, es buena. El Señor desea que vivamos “normalmente”, es decir, sin buscar cosas extraordinarias o raras. Ama nuestra vida sencilla, como la que Él vivió durante 30 años en Nazaret. Es más, nos busca precisamente en esa vida corriente: en nuestras relaciones familiares, profesionales, en nuestros hábitos adquiridos con esfuerzo durante muchos años, en nuestras ac…

Conversación de Jesús con Nicodemo (Jn 3)

Imagen
En los primeros días de esta segunda semana de Pascua meditábamos el capítulo 3° del evangelio de San Juan: la conversación de Jesús con Nicodemo. Parece ser que Nicodemo era un miembro del Sanedrín. Ciertamente era un maestro en Israel y tenía influencia entre los dirigentes de los judíos.

Además era un “corazón inquieto” (como decía San Agustín: “mi corazón está inquieto hasta que descanse en ti”). Era un “buscador”. Y eso nos resulta enormemente simpático a todos, porque todos somos buscadores. Nunca estamos totalmente satisfechos de lo que tenemos o de lo que hemos hecho.
Tal vez, en general, estemos contentos de las elecciones que hemos tomado en nuestra vida. En muchos casos, volveríamos a escoger el mismo camino que hemos seguido, o querríamos formar la familia que hemos formado. Quizá, también, nos gusta y estamos conformes con ser la persona que somos después de un número mayor o menor de años de vida.
Pero, aun así, siempre queda en el corazón la nostalgia, el anhelo de …

La Luz de la Resurrección

Imagen
Estamos viviendo el Tiempo Pascual. Un tiempo de gozo y alegría: de plenitud, por la Resurrección del Señor que nos afecta a cada uno en lo más profundo de nuestro ser. A continuación presentamos 18 párrafos con ideas que pueden servirnos para meditar en estos días luminosos.


1. “Mors et vita duello conflixere mirando: dux vitae mortuus regnat vivos” (Secuencia Pascual). “Lucharon vida y muerte en singular batalla, y, muerto el que es la Vida, triunfante se levanta”.
2. Jesús al ver las expresiones de terror y miedo de los discípulos, les dice: “¿Por qué os alarmáis?, ¿por qué surgen dudas en vuestro corazón?” (cfr. Lc 24, 35-48). Son expresiones de la oscuridad que reinaba en el mundo después del pecado original.
3. El Viernes Santo, después de la muerte del Señor, las tinieblas cubrieron toda la tierra. Es el momento de las tinieblas. “La noche se aproxima y el día va de caída” (cfr. Lc 24).
4. Dios no creó el mundo para vivir en las tinieblas, sino en la Luz. Es lo primero que dic…