sábado, 28 de diciembre de 2019

El cambio de los corazones


Estamos a punto de comenzar un año nuevo y un período nuevo de la historia: los años 20’s del sigo XXI. En el siglo XX se denominó a esta época “los fabulosos veintes”. Había terminado la Primera Guerra Mundial y comenzaba una época de esperanza.    

Fra Angelico. La huida a Egipto (1451-52)

 Ahora, cien años después, nosotros también comenzamos los años 20’s con una nueva esperanza: la de querer vivir en la Voluntad de Dios cada vez más.

Hace 7 años (en 2013) comenzamos este blog que con este post llega a los 500. Durante el año 2020 es muy probable que aparezcan menos posts en el blog. En principio no saldrán todos los sábados, como ha sucedido hasta ahora, sino quizá con una frecuencia menor y posiblemente más breves. Nos queremos poner en las manos del Espíritu Santo que nos irá sugiriendo lo que debemos escribir, sin programar de antemano nuestro trabajo. Los acontecimientos en el mundo y en la Iglesia, los sucesos personales, las reflexiones y la oración en silencio, delante de la Eucaristía, nos irán marcando el camino.

En éste último post de 2019 nos centraremos en una idea: la necesidad de pedir al Señor que nos cambie los corazones para prepararnos a comenzar la Nueva Época que ya está muy cercana. Conchita de Garabandal, que cumplirá 71 años de edad en pocas semanas, presenciará el Aviso y el Milagro, que marcarán la proximidad de la Segunda Venida del Señor y del inicio del Reino Eucarístico. Pero hace falta prepararnos para esos acontecimientos.         

Quisiéramos que, en este Tiempo de Navidad,  el Amor de Dios transforme nuestros corazones para que no tengamos otra libertad más que la de amar a Dios. Quisiéramos que el Amor de Dios esté presente en nuestras mentes, nuestras palabras, nuestros corazones, nuestra vida entera, de modo que ya no vivamos nosotros, sino Cristo en nosotros (cfr. Gal 2, 20). Mañana lo pediremos, con esperanza, a la Sagrada Familia, Jesús, María y José, en la Solemnidad que celebraremos. La Iglesia es una Familia: la Familia de los hijos de Dios. Una Familia que sufre la tribulación (ver imagen de la “Huida a Egipto”), pero está llena de esperanza.    

Su esperanza está centrada en Cristo. ¿Qué esperamos? Siempre a Jesús, que viene. Vino hace 20 siglos, vendrá con gloria pronto, en su Segunda Venida. Y, además, viene cada día a visitarnos: está con nosotros; es el Emmanuel, Dios con nosotros, principalmente en la Eucaristía.

¿A qué viene Jesús? A salvarnos (Jesús = “Dios salva”). ¿De qué? De la muerte, del demonio, del pecado. Ha venido y viene al mundo “propter nos homines et propter nostram salutem”, “por nosotros y por nuestra salvación”. Pero nos salva con su Amor que llena toda nuestra persona porque “vino a los suyos y los suyos no le recibieron. Pero a los que le recibieron les dio el poder de hacerse hijos de Dios, a los que creen en su nombre” (Jn 1, 11-12).

Vivir en la Voluntad de Dios (ver últimos 12 posts de este blog) es vivir sintiéndonos y siendo hijos de Dios con todas sus consecuencias. Con la gracia de Dios ya podemos vivir así en esta tierra, pero podemos ir creciendo cada vez más en esta nueva vida si somos “Almas de Eucaristía” (San Josemaría Escrivá de Balaguer), si nos convertimos en una Eucaristía viviente porque dejamos que el Amor Eucarístico del Señor llene por completo nuestros corazones.

Marga, de la cual hemos transcrito en este blog muchos de los mensajes que ha recibido, nos ha hecho llegar a través del blog de la VDCJ un mensaje del 19 de diciembre de 2019 (ver mensaje). Tiene un título muy sugestivo: “El cambio de los corazones”. ¿Por qué? Porque eso es lo que hace falta para que podamos llegar a vivir la Voluntad de Dios en plenitud.

Veamos lo que nos dice la Virgen a través de esta madre de familia que tantas gracias ha recibido de Dios y es un instrumento fiel para trasmitir lo que Él y Nuestra Señora quieren que sepamos , meditamos y lo hagamos vida, en estos momentos tan importantes para la humanidad.

El “Centro” que se menciona en el mensaje es el “Centro de Espiritualidad Bethlehem” que se ha abierto recientemente (ver información sobre el Centro). Está en la Calle Tajuña esquina a la Calle Adaja, Colmenarejo, Madrid. El Señor lo pidió a Marga para difundir los mensajes de la Verdadera Devoción al Corazón de Jesús.    

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Mensaje de la Virgen María del 19-12-2019. El cambio de los corazones

En el Centro. Ante la Virgen Peregrina de Fátima 11,50h

Amada, no valgo nada, pero tú, oh Señora, me inspirarás qué decir hoy.

Virgen

Marga querida, antes hablemos tú y Yo.

Claro. Gracias, Mamá.


Esto es un Centro para el Corazón de Jesús, un “Centro de Amor”, de regalo a Jesús, como os ha gustado decir.

Pero también es una Casa para ti, donde el Señor te alberga a ti y a tu familia, y te protege de la debacle que se os viene encima a todos, a toda la Humanidad.

Tú no sales de tu asombro al estar viviendo aquí con los tuyos y así. Harás de esta Casa un lugar acogedor para los tuyos, sus amigos y para la Fundación y sus allegados. Así como para toda la gente de buena voluntad que se quiera unir o valer de tu Obra.

¡Asombrarás a tantos!

Diles hoy, quiero que les digas que no estamos nosotros para pesimismos y desesperanzas, para agoreros y cosas negativas. ¡Estamos los cristianos en el mundo de hoy para llenarlo de esperanza!

¡Nace Enmanuel! “Dios con nosotros”, y llena al mundo de sentido y de alegría de vivir.

Esperáis ahora su Segunda Venida. Pero para ello debe encontrar al mundo preparado. ¿Están preparados?

¿Estáis preparados? ¿No estáis más bien preocupados de todas las materialidades? ¿Habéis hecho un cambio de corazón?

Los corazones deben estar muy cambiados para su Venida.

Es momento de enderezar las sendas [Nota 2: Cfr. Is 40,3; Mc 1,3] y hacer un cambio personal hacia la conversión.

¿Es vuestro corazón un corazón pesimista que no vive la Alegría de su Nacimiento y su Venida?

¿Es vuestro corazón un corazón que nada en el rencor sin arrancárselo de sí, que recuerda continuamente las afrentas del hermano, que no perdona, no ama y no devuelve bien por mal? [Nota 3: Cfr. Rm 12,21].

¿Es vuestra vida una vida ociosa, que se dedica a pensar en sí mismo y no trabaja para acercar el Reino de Dios a las gentes?

Queridos, tenéis que convertiros, y convertiros primeramente vosotros, que sois los que estáis Conmigo y con Jesús, y sois los que buscáis mis Palabras. Si no las buscáis para convertiros, decidme para qué las buscáis.

El cambio de los corazones del mundo pasa por un cambio: primero de vuestros corazones.

Cuando el mundo vea cómo os habéis convertido y el amor que emana de vosotros, querrá igualmente buscar conversión. No antes. No antes.

Si no les lleváis vosotros el Anuncio del Enmanuel entre vosotros, decidme quién lo hará.

Y si no lo conocen, no podrán convertirse.

Y si no se convierten, no podrá venir a vosotros el Reino de Dios.

Es tiempo de conversión.

Es tiempo de preparar su Venida.

Es tiempo de preparar los corazones, empezando por el propio vuestro.

Es tiempo de anunciar al mundo la salvación.

Así podrá venir a Reinar. No antes.

Os necesita a vosotros, pequeño rebañito disperso.

Congregaos, congregaos alrededor de una Madre, María, la Madre de la Humanidad, la Madre de todos vosotros.

Para eso Yo suscito -dice el Señor- Centros como éste. Centros de Oración y Transformación. Centros donde mis ovejitas se congregan y se preparan para ser audaces guerreros por mi Reino.

Centros donde vienen a recibir las instrucciones de María, Madre de la Humanidad.

Centros donde Ella les prepara, como miembros congregados y unidos de su Ejército.

Ésta es mi primera instrucción para vosotros: [Nota 4: “Se supone que quiere decir que es la primera instrucción para todos, dada en el Centro”]. Quiero convertir los corazones del mundo al Corazón de Dios, y primero debéis empezar por convertir el vuestro.

He dicho, de parte de Dios.

Éste es el Tiempo de la Preparación.

Éste es el Tiempo de la Conversión.

Amén.

Gracias por haber respondido a mi Llamada.

(Esta frase abarca un agradecimiento más completo que lo escrito. Es un agradecimiento de la Virgen por nuestra actitud de escucha a Dios, de poner en práctica sus órdenes. Nuestra actitud de conversión).

¡Feliz 2020!


3 comentarios:

  1. Gracias por este acompañmiento que nos ha brindado en cada entrada de este blog! Seguiremos adelante y pídale al Señor para que no queramos tener otra libertad que la de amarle ahora y siempre.
    Que Dios le bendiga y nos guarde.

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  2. Hola;

    Los extrañamos......nos imaginamos que solo estan de vacaciones????.....un gran abrazo y bendiciones de nuestro querido Padre.

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  3. Ustedes han pasado a ser un pilar fundamental de conocimiento........LOS EXTRAÑAMOS......ESPERAMOS QUE SE ENCUENTREN BIEN.....BENDICIONES!!!!!

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