sábado, 18 de mayo de 2019

Devoción a la Eucaristía

En este blog queremos dejar constancia de la devoción eucarística de dos mujeres. Una que vivió entre 1916 y 1975 (Guadalupe), y otra que vive aún y recibe mensajes para nuestros tiempos (Marga). 

Juan Ribalta
The Last Supper (c. 1620-28)
Museum of Fine Arts, Valencia, Spain 

Hoy, en Madrid, será declarada “beata” Guadalupe Ortiz de Landázuri y Fernández de Heredia, una Numeraria del Opus Dei que nació en Madrid el 12 de diciembre de 1916. Por eso sus padres le pusieron el nombre de “Guadalupe”.

La Providencia Divina quiso que, con el paso de los años, pidiera la admisión en el Opus Dei como una de las primeras Numerarias de la institución fundada por San Josemaría Escrivá de Balaguer el 2 de octubre de 1928. Y también fue la Divina Providencia quien determinó que Guadalupe fuera, junto con otras dos Numerarias españolas, quien comenzara la labor apostólica en México en 1950.

Guadalupe estuvo en México sólo seis años, pero fueron suficientes para dejar una honda huella en muchas mujeres que recibieron el influjo del mensaje que llevaba la Obra en su expansión por todos los continentes: que Dios nos llama a todos a ser santos en medio del trabajo y de las circunstancias ordinarias de la vida.

Nada más llegar a México, Guadalupe puso mucho empeño en que, cuanto antes, pudieran tener al Santísimo en el primer Centro del Opus Dei de mujeres en la ciudad de México. Es muy expresivo lo que le escribe al Fundador el 13 de mayo de 1950:

“Padre: Ya quisiera poder decirle que el día 18 tendremos el Señor en casa, pero no es seguro. Depende del dorador que está arreglando el retablo donde está la Virgen, y el altar. Cuánto me gustaría que ese día tan grande de la Ascensión tuviéramos la primera Misa. Acuérdese un poco y pida ese día por esta casa y un poco también por mí: ese día hice la Primera Comunión, vine a vivir a Casa, y también hice la Fidelidad [Hace referencia a la incorporación definitiva que los fieles pueden hacer a la Prelatura del Opus Dei después de al menos cinco años de la incorporación temporal]. […]” (María del Rincón y María Teresa Escobar, Letras a y santo).

El 18 de mayo, día de su beatificación, tenía para Guadalupe mucho significado sobrenatural.

Más adelante, escribe Guadalupe a San Josemaría para anunciarle que ya tienen al Señor en otro Centro del Opus Dei: el Centro de Estudios. Era el 12 de diciembre de 1955.

“Esta mañana se quedó el Señor en el oratorio del Centro de Estudios ya para siempre; tiene la imagen de la Purísima (un cuadro grande), y el altar es de mármol verde y dorado (el mármol es imitación, pero queda precioso). El sagrario, de madera dorada con puerta de cristal. Todo se hizo en el taller donde Aurora está aprendiendo a dorar y tallar. Encomiende mucho esa casa, para que todas las vocaciones que pasen por ella, sigan perseverando hasta el final, y sean muy santas.
Hoy como es día de mi santo, y en México a nadie se le pasa esta fecha, vino mucha gente a Misa a casa para encomendarme en la comunión; lo noté mucho que había mucha gente pidiendo por mí, y ya sé que usted también me encomendó, como todas mis hermanas de muchas partes del mundo” (Ibidem).

En la segunda parte de esta entrada, quisiéramos hablar de otra mujer, esta vez aún viva, de la que ya hemos mencionado muchas cosas en este blog: Marga (que vive en Villalba, dentro de la Comunidad de Madrid, donde Guadalupe nació y será beatificada hoy).

Hace unos días, el 15 de mayo, en el nuevo sitio web (cfr. vdcj.org) ha aparecido un mensaje (del día 13) que nos da a conocer cómo, también (no sólo hace 70 años) ahora es fundamental tener una gran devoción a Jesús en la Eucaristía. Es más: el Señor nos pide que asistamos a la Santa Misa y le adoremos con espíritu de reparación por todos los pecados del mundo.

A continuación transcribimos en mensaje (cfr. mensaje).

Mensaje de la Virgen del 13 de mayo de 2019 sobre el centenario de la consagración de España al Corazón de Jesús

13-05-2019
María, qué tenemos que hacer para lo de la Consagración de España.

Virgen: Queridos, no se puede preparar tan gran evento sólo en las materialidades físicas. Mucha gente acudirá al Cerro y sí, debemos organizarlas bien.

La Campaña de Reparación y Adoración al Santísimo Sacramento que Yo os propuse el verano pasado, era la preparación necesaria en los corazones.

Que cada párroco hubiera dado instrucciones precisas en cada parroquia, para hacer esa Reparación al Santísimo, era lo necesario para preparar a las almas a tan gran evento. Y que este evento tuviera repercusión.

Si no, volvemos a tener lo mismo que en el 19 [Consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús de 1919]: un acto social, que es muy bonito y vistoso, pero nada más. No transforma los corazones.

Ahora que sales, amada, en esta web, lanzar esto. [Que se lanza la web nueva]

Puedes decir, o no, porque ya se sabe y se sobreentiende, que a ese Mensaje [9 de Julio de 2018 y 31 de Julio de 2018: verlos aquí] no se le ha hecho nada de caso. Lo mismo que a todos los demás y tantas y tantas cosas con las que me prodigo con la Nación española.

Adoración y Reparación, Rosarios, los sacerdotes con sus fieles. Vida Eucarística y consagrada a Él, por medio de Mí. Vida pulcra y confesión en el alma. Ofrecimiento y entrega y dar la vida por los hermanos.

¡Cambio de vida! ¡Cambio de vida!

¡Dejad de lanzar piedras contra vuestro propio tejado!

Dejad de tirar piedras al Papa. Tendedle cuerdas. Cuerdas de salvación. Corregidle si yerra, pero no le ataquéis.

Es la Adoración al Santísimo lo que transforma los corazones.

¡Si los párrocos hicieran caso!

¡Si solamente hay Rosarios, pero no hay cambio de corazones… no!

Hoy se me ofrecerán Rosarios [Es la Fiesta de la Virgen de Fátima], pero muchos de ellos sin un cambio de corazones, sin un perdón, sin un amor sincero, sin una vida pulcra.

Diles, querida hija, que con esos Rosarios no puedo hacer nada.

La mejor preparación a ese Centenario es la reforma de vida y la conversión, es el decidirse por Cristo y entregarle todo como propiciación por los propios pecados y por los del mundo entero.

Es vivir una vida de Consagración personal en ofrecimiento a Él. Donde se consagra y ofrece todo, toda la vida, en Reparación por los propios pecados y los del mundo entero.

Diles que sólo así, mi Inmaculado Corazón Triunfará, cuando haya conseguido triunfar-reinar en cada corazón, en cada uno de los corazones.

Amén.


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