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Mostrando entradas de enero, 2019

Sin la Virgen no hay salvación

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En el Tercer Domingo del Tiempo Ordinario meditamos sobre la fuerza de la Palabra de Dios leída y meditada en la Iglesia, Cuerpo Místico de Cristo.

El Señor, la meditación de su Palabra, es nuestra fuerza: «¡No os pongáis tristes; el gozo del Señor es vuestra fuerza!» (Ne, 8, 10; 1ª Lectura). Una de sus palabras es, referida a Nuestra Madre: “Haced lo que Él os diga” (Jn 2, 5).
Aunque es verdad que en el cuerpo hay muchos miembros, todos bebemos de un mismo Espíritu (cfr. 1 Cor 12, 12-30; 2ª Lectura)).
«El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado a evangelizar a los pobres, a proclamar a los cautivos la libertad, y a los ciegos, la vista; a poner en libertad a los oprimidos; a proclamar el año de gracia del Señor» (Lc 4, 18; Evangelio).
Es el mismo Espíritu el que, ahora, también ayuda nuestra debilidad para que comprendamos lo que el Dios desea que conozcamos sobre los tiempos en que vivimos, que son como un año de gracia del Señor. Y uno de los pu…

Hacerse pequeños de manos de María

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El 2° Domingo del Tiempo Ordinario está centrado en la escena que nos relata San Juan en el 2° capítulo de su evangelio: las Bodas de Caná.

La 1ª Lectura, tomada del capítulo 62° de Isaías, se puede resumir en el v. 5:
“Como un joven se desposa con una doncella, así te desposan tus constructores. Como se regocija el marido con su esposa, se regocija tu Dios contigo”.
Jesucristo es la Cabeza de la Iglesia, que es su Cuerpo (cfr. la 2ª Lectura de la Misa: 1 Cor 12, 4-11). Cristo es el Esposo, la Iglesia la Esposa. Todos los que formamos parte del Cuerpo de la Iglesia, de alguna manera, estamos desposados con Cristo, el Esposo. La mística esponsal es una realidad. Es el Amor del Creador por cada hombre o mujer, que es infinito, que es puro y se da plenamente.
La Iglesia quiere introducirnos en este nuevo Año Litúrgico con esta imagen: el amor de los esposos. Jesús hace su primer milagro en una boda, porque su Madre intercede por los jóvenes esposos que se han quedado sin vino. ¡Qué e…

Llueve el Espíritu Santo

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Mañana termina el Tiempo de Navidad y comienza el Tiempo Ordinario. El Primer Domingo está dedicado, este año, a conmemorar el Bautismo del Señor en el Jordán.

Después de haber meditado en los días pasados sobre el Misterio del Nacimiento del Hijo de Dios y su Vida de infancia, a partir de ahora nos disponemos a reflexionar sobre su Vida pública, que comienza precisamente cuando Jesús, junto con muchos habitantes de toda Palestina, van a escuchar a Juan Bautista y a recibir su bautismo de penitencia.
Jesús, como uno más, se pone en la “cola de los pecadores” (cfr. Benedicto XVI). Se “hace pecado” por nosotros y Él, que no tiene pecado, quiere hacer penitencia recibiendo también el bautismo de Juan.
En el Jordán, Juan es testigo de la teofanía que revela la identidad y misión de Jesucristo: la Voz del Padre y la Presencia del Espíritu en forma de paloma. Juan luego dará testimonio a sus discípulos de lo que ha visto al abrirse el cielo y posarse el Espíritu sobre Jesús.
Jesús se sumerg…

Un gran bien para la Iglesia

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Comenzamos un nuevo año. El panorama mundial no es nada claro, ni alentador. Ahora, más que nunca, necesitamos estar bien orientados hacia lo realmente importante: cumplir la voluntad de Dios, buscar seriamente la santidad, amar a Dios y a nuestros hermanos con todo el corazón, ser fieles a la vocación cristiana que hemos recibido...

Mañana es la Solemnidad de la Epifanía, la Revelación de Jesús a todos los pueblos. El Señor no deja de revelarnos sus planes, también a través de las revelaciones privadas, que son un gran bien para la Iglesia.
Sabemos que sólo podremos colaborar con el Plan salvífico del Señor si estamos unidos a Jesucristo, que es el Camino, la Verdad y la Vida. Sin Él, no podemos nada.
El Señor nos ha dejado todos los medios para poder conocerlo y amarlo en esta vida. Los fundamentales son su Palabra y sus Sacramentos (el principal: la Eucaristía). Tenemos la Tradición y el Magisterio perenne de la Iglesia para guiarnos en la Verdad, señalarnos el Camino y proporcio…