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Mostrando entradas de febrero, 2017

La Providencia de Dios

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La Oración Colecta este próximo domingo (8° de tiempo ordinario) es un canto de esperanza en la Providencia de Dios: “Concédenos, Señor, que tu poder pacificador dirija el curso de los acontecimientos del mundo y que tu Iglesia se regocije al poder servirte con tranquilidad”.

A un primer observador, sin fe, o con poca fe, le podría parecer esta oración demasiado optimista y poco real. Los acontecimientos del mundo no son precisamente muy halagüeños. Hay guerras, injusticias e incertidumbres en todo el mundo. Las perspectivas para los hombres de nuestra época son más bien oscuras.
Por otra parte, en la Iglesia tampoco hay paz. Más bien hay división y luchas en las más altas esferas de la Iglesia. La situación de la Iglesia es muy difícil: ¡se ve la falta de unidad!
Por eso, es natural que nuestra oración por la Iglesia y por el Papa ocupe el primer lugar de nuestras intenciones en estos momentos.
Sin embargo, la liturgia nos invita a la esperanza: a pedir a Dios que su poder pacificador …

Lecciones de Amor

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Dios desea que seamos perfectos. “Seréis santos porque yo, el Señor vuestro Dios, soy santo” (Lev 19, 1; cfr. Primera Lectura de la Misa de mañana, Domingo VII del Tiempo Ordinario). “Sed perfectos como es perfecto el Padre que está en el cielo” (Mt 5, 48; cfr. Evangelio de la Misa).

¿Pero quién podrá llegar a ser perfecto?, se preguntaba el Papa Benedicto XVI. Somos tan limitados. Estamos tan lejos de la perfección. Y respondía los siguiente: “Nuestra perfección es vivir con humildad como hijos de Dios cumpliendo concretamente su voluntad” (Ángelus, 20-02-2011). Es decir, Dios no pretende que lleguemos a la perfección meramente formal. La santidad que Él desea de nosotros es la que procede de ola apretura para dejar que el Espíritu Santo haga su obra en nosotros y del empeño por tratar de cumplir su voluntad, por amor: es la perfección de la caridad.
Y, ¿cuál es la voluntad de Dios? Lo leeremos también en las lecturas del próximo domingo: amar a Dios con todo el corazón, con toda nue…

El que cumple la voluntad de Dios

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Hoy celebramos la fiesta de Nuestra Señora de Lourdes. En su primera aparición, el 11 de febrero de 1858, la Virgen sólo sonrió a Bernardette. No dijo nada sino hasta varios días después (le dijo que era la Inmaculada Concepción).

Lo que más se queda en los hombres son los gestos de amor que tenemos con ellos, como el hijo que recuerda a su madre no por sus palabras, sino por haberle puesto los calcetines (primero uno y después otro) muchas mañanas al levantarse de la cama cuando era niño.
Quizá por eso Nuestra Señora lo primero que hace es sonreír a Bernardette. María sabía que la joven era sensible al cariño de una madre.
Bernardette, hacia el final de su vidase encontraba muy enferma en Nevers. La enfermera que la cuida pide para ella, a la cocina, “una comida más apetitosa”. Entonces, la encargada de la cocina replica con enfado: -¿Es que su madre le daba pollo todos los días? Alguien cuenta a Bernardette la conversación anterior, y ella no pudo evitar responder: -No, claro, pero

Sal de la tierra y luz del mundo

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En la homilía de la canonización de san Josemaría Escrivá de Balaguer, el 6 de octubre de 2002, san Juan Pablo II comentó brevemente las palabras de Jesús que leeremos mañana en el Evangelio de la Misa  (Mt 5, 13-16) del 5° domingo durante el año: “Ustedes son la sal de la tierra (…). Ustedes son la luz del mundo”.

“Siguiendo sus huellas —decía el Papa, refiriéndose a san Josemaría—, difundid en la sociedad, sin distinción de raza, clase, cultura o edad, la conciencia de que todos estamos llamados a la santidad. Esforzaos por ser santos vosotros mismos en primer lugar, cultivando un estilo evangélico de humildad y servicio, de abandono en la Providencia y de escucha constante de la voz del Espíritu. De este modo, seréis “sal de la tierra” (cf. Mt 5, 13) y brillará “vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos” (Mt 5, 16)”.
¿Cómo podemos los cristianos ser sal y luz delante de los hombres? La respuesta es cl…