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Mostrando entradas de septiembre, 2015

Prepararnos para la Gran Batalla final, siendo fieles en lo cotidiano y ordinario

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Seguimos reproduciendo los textos, de los Dictados de Jesús a Marga (Tomo Rojo), en los que, de alguna manera, se hace alusión a “la Gran Tribulación”. No sabemos cuándo comenzará a manifestarse de manera plena. Pero ya estamos en ella, como parece señalar el Papa Francisco en la ceremonia de Vísperas de la Catedral de San Patricio, en Nueva York, dirigiéndose a sacerdotes, religiosos y religiosas de Estados Unidos, el 24 de septiembre: “Con las palabras del Apocalipsis, les digo que ustedes «vienen de la gran tribulación»” (7,13).

La Virgen a Marga (21 ago 2003) (mensaje completo)
Los de la armadura blanca. Vosotros sois los de la armadura blanca. Que han blanqueado sus vestiduras con la Sangre del Cordero. Los que vienen de la Gran Tribulación. ¡Oh, Gran Tribulación! En la que estáis. ¡Oh, amados!  ¡Amados! (ver nota 1), los propósitos se os quedarán pequeños viendo, en el día a día que os ha tocado vivir, todolo que tendréis que reformar para conseguir seguir ascendiendo a siempre …

No tenéis nada que temer

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Jesús y su Madre no cesan de advertirnos que hemos de prepararnos para la Gran Batalla. Pero también sus palabras están llenas de consuelo. Nos piden que no temamos nada. No hay nada que temer. El Señor está junto a nosotros en el combate. Podemos poner toda nuestra confianza en Él y en nuestra Madre.

La Virgen a Marga (20 ene 2003)
Y cuando todos han huido de los campos de batalla, han dejado la siega, han dimitido de sus funciones, han dejado sus puestos y han sido ocupados por el mal, he aquí que Yo me he procurado un diminuto pero potente ejército de lucha contra el Malo, de contrafuerte para la Iglesia, de caudal abierto, de río suave y ligero pero firme y poderoso de corriente de Amor que comunique el Amor a todos los pueblos. No dimitáis, no desertéis, no dejéis vosotros vuestras funciones, porque he aquí que uno de vosotros tiene que hacer las veces de 1.000, porque han sido 1.000 los que han desertado de sus puestos. Yo os he dicho a cada uno: nada que temer, nada por lo que te…

Entrenaos en estos días de aparente calma

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Leíamos en uno de los mensajes a Marga: “Entrenaos en estos días de aparente calma”. Efectivamente, son los días de la “apostasía silenciosa”, de “aparente calma”, pero en los que ya se va fraguando la Tormenta de la Gran Tribulación. Son, por lo tanto, días de preparación intensa: de silencio, de oración, de ayuno, y de ayudar a tantas almas débiles que necesitan acercarse a la Fuente de la Gracia.  

Jesús a Marga(10 ene 2002 (Mensaje completo)
Jesús: Amados hermanos, amados míos, escuchad, escuchad la Voz de Dios. Sabed leer en los acontecimientos los signos de los tiempos, porque Dios os habla también a través de ellos. No estéis como tontos, oyendo otras voces del mundo que os llaman sin cesar y vosotros os dejáis llevar gustosos por ellas. Os llaman, pero a la perdición. Escuchadme a Mí que Yo os llamo para la Salvación. Ved, ved y oíd. No seáis como los ciegos que mirando no ven y los sordos que escuchando no oyen. Ved y oíd, ved y oíd la Palabra de Dios, el cumplimiento de sus D…

Preparad la última estrategia

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Se hace más intenso el fragor de la batalla. Es necesario prepara los combates que se avecinan. Jesús y Nuestra Madreno dejan de ayudarnos con sus palabras encendidas y enviando la gracia que necesitamos para el combate.  

Jesús a Marga (25 oct 2000)
Hermosos y benditos días en los que mis elegidos lucharán a brazo partido contra mis enemigos, benditos los días de la Lucha, de la Gran Tribulación porque, aunque entre sufrimientos, saldréis vencedores, libradores de la Gran Batalla, el Gran Combate por mi Reino, y grande será vuestra recompensa en el Cielo, donde os espera mi Madre con los Ángeles y con los Santos, con los brazos abiertos, pronta para estrecharos y llevaros a vuestras hermosas moradas, donde ya no sufriréis más. ¿Cómo son las moradas de los mártires, las moradas de los guerreros de los Últimos Tiempos, las de los apóstoles y discípulos míos, de los Corazones de Jesús y de María de los Últimos Tiempos? Bendito nombre, benditos nombres de mis elegidos, escogidos para esta…