Aniversario del "milagruco" de Garabandal

El 18 de julio de 1962, unas decenas de personas fuimos testigos de un milagro eucarístico en Garabandal. El Arcángel San Miguel dio a Conchita la Sagrada Comunión.


La Forma Consagrada se hizo visible en la lengua de la vidente durante unos segundos. Fue el tiempo suficiente para que muchos, que estábamos alrededor de ella, podamos dar testimonio de este hecho extraordinario.

Reproducimos a continuación las páginas 107 a 109 del libro sobre Garabandal, "Con Voz de Madre".

El milagro visible de la comunión de manos del Ángel

     La Sagrada Forma se hizo visible en la noche del 18 de julio de 1962 en la boca de Conchita al recibir la comunión de manos del Arcángel San Miguel. Era el “milagruco” que decía Conchita, o milagro pequeño en comparación con el gran Milagro anunciado para más adelante.

     Durante los dos primeros años el Ángel venía a darles la comunión cuando no había sacerdotes en el pueblo. Le decía el Ángel a Conchita: "Reza el ‘Yo pecador’ y piensa que vas a recibir a Dios". A continuación le daba la Comunión que recibía con gran veneración, de rodillas y en la boca; después de la Comunión rezaba con ella la Oración “Alma de Cristo santifícame, Cuerpo de Cristo sálvame, (...)”. Además se aparecía la Virgen y les decía que trataran de escuchar a Jesús, darle gracias, pedirle, decirle todo. Conchita se admiraba de que la Virgen se preocupase de las cosas más pequeñas de su vida como también lo hace con todos sus hijos acá en la tierra para llevarnos a Dios. También el Ángel de la Paz de Fátima les dio la comunión a los tres pastorcillos, les enseñó cómo recibir a Jesús sacramentado con dignidad y a desagraviar por los ultrajes que recibe de los hombres.

     En un éxtasis del 29 de junio de 1962 el Ángel le dijo a Conchita que el 18 de julio habría un milagro: al darle a ella la comunión se verá la Forma en su boca. Días después Conchita hizo público que ocurriría ese
milagro y escribió varias cartas para comunicarlo, entre ellas una para el reverendo don Francisco Odriozola, secretario de la Comisión de investigación nombrada por el Obispo de Santander, que no creía en las apariciones y era el que más parte activa tenía en la Comisión. Deseaba que comprobara  personalmente el milagro y, en la carta, le tranquilizaba diciendo que no tuviera miedo de ir porque ya nadie lo reconocería.

     A medida que pasaban los días, la noticia se extendía y la expectación aumentaba. Algunos allegados se asustaban ante la posibilidad de una nueva concentración (como la anunciada para 18 de octubre de 1961, en que se dio el Primer Mensaje) seguida de fracaso. La víspera del día señalado el pueblo estaba lleno de innumerables forasteros. La casa de Conchita se transformó, en la tarde del 18, en el centro de la máxima expectación. Sólo algunos privilegiados pudieron estar dentro (Cfr. EUSEBIO GARCÍA DE PESQUERA, o. c., parte II, cap. V, 2ª parte). A medida que pasaba el tiempo y no sucedía nada, los presentes se iban desconcertando. Conchita captaba perfectamente la atmósfera que había en su derredor. Escribió después en su Diario: “Cuando ya llegaba la noche, el personal estaba intranquilo; pero yo, como el ángel y la Virgen me habían dicho que el milagro venía, no tenía miedo, porque ni la Virgen ni el ángel me han dicho nunca una cosa que iba a salir, y no saliera”.

     Hacia la 1,30 de la mañana comenzó el éxtasis de Conchita en la habitación. Después, bajó las escaleras y con las manos juntas ante el pecho, la cabeza echada hacia atrás, la boca un poco entreabierta, y una expresión de felicidad maravillosa, salió a la calle. Escribe don Luis Navas, uno de los presentes: "Serían las dos menos veinte o menos cuarto de la noche cuando poco después de salir a la calle, y nada más doblar una esquina a la izquierda, donde menos se esperaba, frente a la casa de su amiga Olguita, la vidente cae de rodillas, y tiene lugar la comunión; era un lugar húmedo, poco grato, por verter allí a veces aguas sucias de las casas". Sacó la lengua que apareció limpia y sin nada. Momentos después, apareció una forma blanca y así permaneció unos minutos. Uno de los presentes, Don Alejando Damians, pudo tomar fotografías de película de buena calidad. Más adelante redactó un informe que presentó al Obispo de Santander acompañado de la serie fotográfica que había tomado. Don Benjamín Gómez, un campesino de Potes, ha escrito: “Yo estaba a poco más de un palmo de la niña. Comprobé que en la lengua no había nada de nada. La niña no hizo el menor movimiento. De pronto me encontré ante la forma. Era blanca y resplandeciente. Recordaba el color de la nieve helada cuando le da el sol (…). Yo puedo asegurar que ni movió las manos, ni la lengua, ni nada (…). Todos tuvimos tiempo para contemplar el fenómeno sin prisas, y éramos muchos. Yo no creí hasta ese día (…)”. Comenta el P. García de Pesquera: “Es indudable, porque está asegurado y confirmado por no pocos testigos, que en la boca abierta de la niña y sobre su lengua echada graciosamente hacia fuera, se vio por algún tiempo una blanca Forma de comunión... Aunque era en plena noche, la escena y la protagonista estaban convenientemente iluminadas”(Cfr. EUSEBIO GARCÍA DE PESQUERA, ibid.). No cabe duda de que este acontecimiento supuso algo muy importante para la credibilidad de lo que en Garabandal estaba ocurriendo.

Comentarios

  1. El 13/05/13 apareció una Gran Cruz sobre la superficie del sol, formada por llamaradas solares, aún hoy todavía se puede apreciar por medio de fotografías especiales (que nadie intente mirarlo sin protección!!). Más información en:
    http://third-secret.pro-forum.co.uk/h49-cross-appears-on-the-sun-during-miracle-of-the-sun

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